Aquella
tarde de invierno seguramente ni el propio Frank sabía lo poco que
iba a tener de “provisional” su aventura como entrenador del
Ajax.
Tan
sólo dos días después de su presentación, el nuevo técnico
Amsterdammer
se
iba a encontrar con su primera prueba de fuego. El Ajax visitaba San
Siro y se jugaba en el último partido de la fase de grupos de la
Champions League ante el Milan su clasificación para la Europa
League. Contra todo pronóstico, el equipo holandés consiguió una
victoria por dos goles a cero. Gracias a los tres puntos, el Ajax
lograba su objetivo.
Ni
en sus mejores sueños Frank se había imaginado un debut así.
Y
aquello tan solo era el comienzo.
Aquel
mercado invernal trajo cambios en Amsterdam. Se marcharon dos piezas
claves del equipo: Urby Emanuelson, rumbo a Milan; y el que hasta el
momento era el mejor jugador de la Eredivisie, Luis Suárez, con
destino Anfield. Ello no supuso un problema. De Boer, que había
heredado un equipo que iba cuarto en liga, inició una remontada
espectacular. Tras realizar una magnífica segunda vuelta, los
ajacieden
llegaban a la última jornada con opciones de alzarse con el título.
Y lo consiguieron. Derrotaron al Twente por tres goles a uno y le
arrebataron la Eredivisie, justo una semana después de haber caído
derrotados contra el club de Enschede en la final de la KNVB
Beker,
la Copa de los Países Bajos. Casualidades del destino. El que había
llegado como técnico provisional había devuelto al club de
Amsterdam el título liguero siete años después.
La
temporada siguiente, Frank de Boer consiguió otra vez la Eredivisie.
Y este fin de semana, a falta de una jornada por disputar, lo ha
vuelto a hacer. Endosándole una manita al Willem II en el Amsterdam
Arena, Frank se proclamaba campeón con el Ajax por tercer año
consecutivo, algo que hasta ahora sólo lo habían conseguido Rinus
Michels y Louis Van Gaal. Toda una hazaña. Junto a Guus Hiddink
(PSV), son los únicos que han conseguido enlazar tres títulos
ligueros en sus tres primeros años como entrenadores.
Las
tres temporadas en las que Frank de Boer ha estado al mando del Ajax
tienen algo en común. Las impresionantes segundas vueltas. En
ninguna de las dos últimas temporadas el Ajax empezó bien. Pero, en
ambas, tras el parón invernal, el equipo remontó hasta llegar a
conquistar el título. En esta última, el club ajacied
estaba
a diez puntos del líder (PSV) en noviembre. En cambio, en 2013 han
logrado un total de 30 puntos sobre 36 posibles. Además, no conocen
la derrota desde el 27 de enero, cuando cayeron en el Gelredome
contra el Vitesse (3-2). En la pasada temporada, el Ajax llegó a
ganar los últimos 14 partidos de liga acabando en un estado de forma
soberbio.
“El
fútbol es un deporte de equipo”. Esta frase que dijo Frank de Boer
este domingo nada más proclamarse campeón de la Eredivisie resume a
las mil maravillas su filosofía. El ex jugador del Barcelona, gran
admirador de Pep Guardiola, ha sabido construir eso. Un equipo.
Aunque tiene grandes individualidades, no depende de ningún jugador
en particular. Con su habitual 4-3-3 con laterales largos y extremos
desequilibrantes, el Ajax es un equipo al que le gusta tener el
balón. La movilidad que ofrecen sus mediocentros, unida a la gran
verticalidad de sus hombres de arriba, hacen que el juego ajacied
sea muy vistoso para el espectador.
Esta
ha sido la temporada de la irrupción de Viktor Fischer. Con tan solo
18 años, el jovencísimo delantero de Aarhus ha sido la gran
sensación del Ajax.
Aunque
De Boer le hizo debutar allá por octubre, fue a partir de enero
cuando se hizo fijo en las alineaciones ajacieden.
Rápido, ágil y habilidoso con los pies, el danés ha terminado la
temporada con unas fantásticas cifras. Partiendo habitualmente desde
la izquierda, ha marcado diez goles, algunos de ellos decisivos, en
23 partidos, lo que le ha confirmado como uno de los mayores talentos
del fútbol danés. Danés como su compatriota Christian Eriksen.
Otro que también se ha salido esta temporada. Siem De Jong,
Moisander o Vermeer son otros de los nombres que han brillado con luz
propia. Como también lo es Daley Blind, hijo del mítico Danny, que
ha pasado de ser un jugador torpe que nadie quería a uno de los
mejores laterales de la Eredivisie. Y todo ello en menos de un año.
Tampoco podemos olvidar a Kolbeinn Sigthórsson. El islandés, que
volvió en febrero tras una larga lesión, ha sido otra de las claves
del título ajacied.
El 32º en la historia del club.
Este
verano parece que algunos jugadores importantes -De Jong, Eriksen y
Aldeweireld- dejarán Amsterdam para dar el salto a otras ligas más
competitivas. Lo que está claro es que nadie duda que Frank de Boer
logrará que los que lleguen consigan tapar su ausencia. La temporada
que viene, aunque durante los primeros meses de competición no
veamos al mejor Ajax y por muchos puntos que le separen del liderato,
caeremos en un error si le damos por muerto. Porque ya se sabe, con
Frank de Boer al mando, las segundas vueltas siempre fueron buenas.
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