![]() |
| Fuente: dagbladet.com |
Frank de Boer se sentó por primera vez en el banquillo del Amsterdam ArenA el 6 de diciembre de 2010. El Ajax venía de despedir a Martin Jol, que había dejado al equipo lejos de la cabeza de la Eredivisie, tras una primera vuelta muy discreta. Frank aterrizaba en el banquillo como técnico interino, con un plazo de unos 20 días para probar su valía como técnico. Tan sólo dos días después de su presentación, el nuevo técnico Amsterdammer se iba a encontrar con su primera prueba de fuego. El Ajax visitaba San Siro y se jugaba en el último partido de la fase de grupos de la Champions League ante el Milan su clasificación para la Europa League. Contra todo pronóstico, el equipo holandés consiguió una victoria por dos goles a cero. Gracias a los tres puntos, el Ajax lograba su objetivo. Tras una segunda vuelta sensacional, el club ajaccied se alzaba con la Eredivisie, poniendo así fin a una sequía que duraba siete años desde que el equipo consiguiera su última Eredivisie (2003/2004).
Tan sólo era el comienzo.
La temporada siguiente volvió a repetir la hazaña. Y la siguiente.
Y esta lo ha vuelto a hacer. Después de proclamarse campeón de la KNVB Beker el pasado fin de semana, este domingo el equipo se ha proclamado campeón de la Eredivisie por cuarta vez consecutiva, tras cosechas un empate a uno contra el Heracles. Y el guión de las últimas temporadas se ha vuelto a repetir. Una primera vuelta muy discreta en la que el equipo no terminaba de arrancar ha dado paso a una segunda vuelta en la que los ajacieden han arrasado. Como dato, la última derrota que sufrió el Ajax en liga se produjo el 2 de noviembre de 2013, contra el Vitesse (0-1). Desde aquel día el equipo ha sumado 15 victorias y tan sólo 6 empates. Unas cifras espectaculares que describen a la perfección la magnífica segunda vuelta que se han marcado los chicos de De Boer. Al nivel de los últimos años. Y es que desde que FdB está al mando del Ajax, el equipo alcanza siempre su pico de forma en los meses finales de la temporada: marzo, abril y mayo.
Todos los años De Boer se ha visto en la obligación de asumir la venta de sus grandes figuras en el mercado de fichajes. Si en su primera temporada fueron Luis Suárez y Urby Emanuelson los que dejaron Amsterdam (en el mercado invernal), este verano les tocó el turno a Christian Eriksen y Toby Alderweireld. Aún así, el técnico ajaccied siempre ha logrado minimizar el impacto de las salidas. Ya sea a través de la prolífica cantera del club o por medio de jugadores que despuntan en otros equipos de la Eredivisie. El caso es que cada año, pese a las bajas, el Ajax sigue siendo un equipo muy competitivo que reina a sus anchas en el fútbol holandés. Gracias a un fútbol muy combinativo y vistoso para el espectador, De Boer ha sabido construir un equipo que no depende de ningún jugador en particular, este año más que nunca. La irrupción de Ricardo Kishna (17 años), la gran temporada de Thulani Serero, el liderazgo asumido por Schone, el acierto goleador de Kolbein Sightorsson o la reconversión de Daley Blind (de lateral izquierdo a mediocentro) han sido algunas de las notas a destacar de la cuarta corona de Frank. Ahora que suenan cantos de sirena procedentes de grandes equipos europeos (el caso del Tottenham es el más sonado), De Boer no se cansa de repetir que se siente muy a gusto en Amsterdam y que una salida del club no entra dentro de sus planes. Así que cabe esperar que le volveremos a ver sentado en el banquillo del Amsterdam ArenA al menos una temporada más. Algo que tanto para el espectador como para el propio aficionado ajaccied es toda una bendición.


No hay comentarios:
Publicar un comentario