Este verano Dirk Advocaat dejó Eindhoven. Y el PSV, lejos de lanzarse a por algún entrenador mediático, decidió apostar por un hombre sin apenas experiencia pero que conocía bien la casa: Phillip Cocu. No iba a ser la primera vez que se iba a sentar en el banquillo del Phillips Stadion. Dos años atrás, en la 2011/2012, sustituyó a Fred Rutten con la temporada llegando a su fin. Dos eran los objetivos que debía cumplir: tratar de ganar la Eredivisie y meter al equipo en la final de la KNVB Beker (la copa holandesa). El primero no lo consiguió. El segundo sí. El PSV acabó 3º en liga pero ganó la copa, derrotando en la final al Heracles. Tras su efímera estancia, Cocu dejó el club. Y llegó Dirk Advocaat. Doce meses más tarde y tras un año en blanco para los de Eindhoven, Cocu volvía a sentarse en el banquillo del PSV.
Heredaba un equipo muy joven, con muchas caras nuevas, en el que las dos grandes figuras, Mertens y Strootman, habían hecho las maletas rumbo a Italia. Un equipo sin apenas experiencia, pero con un proyección espectacular. Maher, Rekik, Zoet, Depay, Narsingh o Wijnaldum eran algunas de las grandes promesas que iban a estar bajo las órdenes de Cocu. Jugadores todos ellos con muchísimo talento, pero todavía por amasar. La temporada no pudo empezar mejor. El primer mes de competición fue impecable. El equipo lo ganó prácticamente todo en la Eredivisie, lideraban la competición en solitario y, coincidiendo con el mal inicio liguero del Ajax, la prensa ya se aventuraba a pronosticar que los de Eindhoven se harían con el título sin ningún tipo de problema. Jugaban bien, ofrecían espectáculo y apenas encajaban goles. Los jóvenes por los que había apostado Cocu maravillaban al panorama europeo. En esas primeras semanas, ¿quién no hablaba de Zakaria Bakkali?
Todo iba sobre ruedas.
En ese clima de euforia colectiva, llegó la previa de la Champions League contra el Milan. Pese a dar una buena imagen tanto en la ida como en la vuelta, el equipo cayó eliminado. Y, prácticamente de un día para otro, el PSV se instaló en una espiral negativa de resultados. El 4-0 que le endosaron al Ajax en casa a las pocas semanas de aquella eliminatoria supuso un halo de esperanza que finalmente no fue más que una rosa en medio del pantano gris. Si octubre fue un mes malo en cuanto a resultados, noviembre fue todavía peor. En estos dos meses, cayeron contra equipos muy inferiores a ellos en la Eredivisie (Groningen, Roda o NAC Breda) y sufrieron derrotas muy dolorosas contra el Feyenoord (3-1) o el Vitesse en casa (2-6). Ya no había ni rastro del equipo que nos había fascinado cuando la Eredivisie había echado a rodar. Bakkali parecía otro y apenas jugaba, Bruma y Rekik ya no eran aquella gran pareja de centrales que daba solidez al equipo, Maher y Depay estaban desaparecidos… El equipo era un drama. Cayeron eliminados de la KNVB Beker y de la Europa League, y en la Eredivisie se hundieron hasta el punto de llegar a estar más cerca del descenso que del liderato. Ya estaba en entredicho hasta Cocu, que había firmado en verano por cuatro temporadas.
![]() |
| Memphis Depay, una de las grandes figuras del PSV. Fuente: Zimbo |
Cuando parecía no haber vuelta atrás, el equipo le dio la vuelta a la situación. El punto de inflexión se produjo en Galgenwaard. Tras casi mes y medio sin ganar en la Eredivisie, el PSV le endosó un contundente 1-5 al Utrecht. Volvieron a dar una buena imagen, liderados por dos de los jugadores llamados a comandar el proyecto de Cocu: Adam Maher y Memphis Depay. Dos jugadores que llevaban casi dos meses desaparecidos, sobrepasados por la terrible situación deportiva que vivía el club, inmersos en un ostracismo personal. Aquel día hicieron dos goles cada uno y volvieron a demostrar qué era posible volver a ver a aquel PSV de las primeras jornadas. Y así ha sido. Desde aquel 15 de diciembre hasta hoy, los de Eindhoven sólo han perdido dos partidos. Han ganado 10 y los últimos 8, de manera consecutiva. Equipos punteros como el Twente, el AZ y el Vitesse han estado entre sus últimas víctimas. La llegada de Bryan Ruiz procedente del Fulham, la explosión goleadora de Jurgen Locadia y la mejora defensiva han sido algunas de las claves que explican el espectacular rendimiento que ha ofrecido el equipo en los últimos tres meses. Con la victoria que consiguieron ayer contra el Roda y gracias al pinchazo del Vitesse en Groningen, se han colocado segundos, a tan solo 6 puntos del Ajax (que tiene un partido menos). Faltan cinco jornadas por disputarsey aunque sigue estando muy complicado, conseguir alzarse con la Eredivisie ya no es una quimera. Todavía es posible.

No hay comentarios:
Publicar un comentario